El diseño de vida empieza con una decisión Hay momentos en los que sentimos que determinamos nuestra vida. Y hay fases en las que solo reaccionamos: a las exigencias en el trabajo, a las expectativas de otras personas, a las facturas, las citas y las obligaciones. El día a día funciona, sí, pero es fácil perder de vista la propia dirección. Los deseos se posponen para más adelante, los cambios se justifican con que no es el momento adecuado y